Drama en Kota: La ciudad que forma a estudiantes Indios en medio de la hostilidad. Primera parte

Drama en Kota: La ciudad que forma a estudiantes Indios en medio de la hostilidad. Primera parte

Las pandillas también son una expresión social y cultural, y brindan elementos para analizar y comprender mejor qué sociedad somos. Pandillas hay en todas partes, desde Los Angeles hasta Beijing. A diario, miles de jóvenes, son empujados hacia la violencia y no sólo a través de las pandillas.

De hecho, el problema de pandillas en cualquier lugar del mundo, siempre está acompañado de otros factores, que lo alimentan y que él a su vez retroalimenta. La situación que se vive en la ciudad de Kota (India), es un ejemplo y además muy particular: Kota es una ciudad reconocida como el mejor lugar para preparar a los estudiantes para el ingreso a la educación superior. Entonces, si es una ciudad que se dedica a la formación de personas en el conocimiento, ¿por qué allí está sucediendo una verdadera crisis entre los jóvenes?, ¿por qué se expresa a través de pandillas, abuso de alcohol, consumo de sustancias prohibidas y suicidios?. En esta oportunidad, Axel Preuss-Kuhne comparte el relato de Rahul Satija sobre esta realidad, en su artículo Drugs, gangs and alcohol: How`s India´s exam coaching hub churns out addicts, publicado en el sitio web ozy.com el 22 de febrero de 2019.

El sueño de alcanzar una educación superior en la India es un juego con probabilidades muy adversas

Shubham Goyal, un joven de 17 años de edad, quien fumaba una mezcla de tabaco y cannabis, vagaba por las calles de Kota, en el estado de Rajasthan, en el oeste de la India. Goyal se había mudado a Kota, el mayor centro de entrenadores para exámenes competitivos de la India, en 2018. Soñaba con descifrar la prueba de ingreso a los Institutos Indios de Tecnología (IIT), las principales escuelas de ingeniería del país que cuentan entre sus alumnos a Sundar Pichai (Google) y el inversionista multimillonario Vinod Khosla. Sin embargo, después de unos pocos meses, le dice a sus amigos en un puesto de té en la carretera, que ha perdido toda esperanza de aprobar el examen y planea regresar a su ciudad natal de Bhilwara, también en Rajasthan. Un menor de edad, enciende casualmente un cigarro, fuma y se lo pasa a un amigo. Nadie objeta.

Kota atrae a más de 150.000 estudiantes cada año académico, algunos desde los 12 años de edad, en su mayoría motivados por las aspiraciones de los padres indios de clase media para ver a sus hijos ingresar a los prestigiosos IIT o a las mejores escuelas de medicina del país para estudios de pregrado. Pero para la mayoría, esos sueños chocan contra probabilidades extraordinariamente difíciles. Solo 11.942 de los 1,2 millones de estudiantes candidatos aprobaron el examen de ingreso del IIT en 2018, es decir, una proporción de 1:100, que es cinco veces más difícil que la tasa de admisión de Harvard.

Esa intensa competencia ha generado una industria de institutos de entrenamiento en Kota que, según las proyecciones de los datos del Banco Asiático de Desarrollo de 2012 (ADB), en la actualidad tiene una facturación anual de 230 a 250 millones de dólares. Pero junto con las expectativas de los padres en casa, la competencia también está provocando cada vez más el aumento paralelo del alcoholismo, la adicción al cannabis, los juegos y, en el extremo del espectro, la violencia de pandillas, como mecanismos de confrontación entre los estudiantes. Donde Kota tenía un centro de rehabilitación en 2009, ahora tiene cinco para atender la creciente demanda. En el 2018, la policía incautó en la ciudad 115 kilogramos de cannabis, que es ilegal en toda la India y registraron más de 20 casos relacionados con narcóticos en 2018.

Los registros policiales también muestran nueve incidentes de violencia relacionada con estudiantes en 2017 en un solo recinto policial, y 10 más en 2018, y los estudiantes dicen que los números reales son en realidad mucho más altos. Y en los centros de rehabilitación, el número de estudiantes visitantes está aumentando considerablemente. Cada mes, entre 20 y 30 estudiantes visitan Prerna Sansthan, un centro de rehabilitación en la ciudad, dice su fundador, Mahesh Haritwal, quien también es consejero allí. Eso es el doble del número de hace cuatro años.

“El proceso de rehabilitación requiere tiempo y esfuerzo constante, por lo que les aconsejo que sean internados o que regresen a su ciudad natal”, dice Haritwal.

Es tan difícil ingresar en una de las universidades más importantes de China, como la Universidad de Pekín, como en los IIT. Y sólo uno de cada 20 aspirantes a Harvard obtiene admisión. El examen de chino para ingresar a la universidad, llamado Gaokao, es tan estresante que los estudiantes han sido fotografiados tomando inyecciones intravenosas de aminoácidos mientras estudian. Y al igual que con Gaokao, las pruebas estandarizadas también han enfrentado críticas importantes en los EE. UU. Pero en la India, diferentes grupos de universidades tienen sus propias pruebas de ingreso, en un intento por mantener sus propias identidades. Si bien eso puede sonar como una alternativa a las pruebas estandarizadas, para los estudiantes significa enfrentar más exámenes múltiples y altamente competitivos, y el examen para los IIT es el más difícil de todos. Eso significa que, mientras que en China, o los EE. UU., las calificaciones en una prueba determina a qué universidad se puede aplicar, en la India, cada prueba es un juego de eliminación.

Los suicidios van en aumento

En Kota, ese estrés puede resultar fatal. Los datos de la administración del distrito de Kota muestran que 58 estudiantes se suicidaron entre 2013 y 2017. Las cosas empeoraron en 2018, con 20 estudiantes (14 niños y seis niñas) que se suicidaron. En diciembre, tres estudiantes se quitaron la vida en cuatro días, sacudiendo la ciudad.

Pero mientras los suicidios han atraído la atención nacional hacia la crisis en Kota, los mecanismos de confrontación, en su mayoría poco saludables, que los adolescentes están usando para lidiar con el estrés, han pasado inadvertidos. A la larga, no son menos preocupantes, dicen los expertos.

El año pasado, el gobierno de Rajastán invitó al Instituto Tata de Ciencias Sociales de Mumbai para investigar los factores que impulsan a los estudiantes a cegar sus vidas en Kota. Los hallazgos mostraron que el temor y el estrés por fallar en los exámenes fueron las razones principales. Pero muchos de los estudiantes que hablaron con los investigadores también admitieron haber fumado, bebido y consumido drogas.

La Dra. Devendra Vijayvergia, directora del centro de rehabilitación de adicciones administrado por el gobierno en el New Medical College Hospital, está de acuerdo en que la “presión de los compañeros y el estrés” son razones clave para que los estudiantes elijan el abuso de sustancias.

Este artículo continuará en la segunda parte.