Nicaragua vista desde la lente de Dan Kovalik. Segunda parte

Nicaragua vista desde la lente de Dan Kovalik. Segunda parte

En esta oportunidad, Axel Preuss-Kuhne trae la segunda parte de la interesante y reflexiva opinión de Kovalik sobre la realidad nicaragüense, una reflexión que por cierto no es cómoda para muchos, pero que encierra un gran valor en el ejercicio democrático del derecho que tienen distintas visiones de un conflicto de expresar sus opiniones. Claro está, desde el criterio de un académico e investigador que comparte sus posturas con el ánimo de buscar la verdad y no de hacer proselitismo ni defensa panfletaria del status quo nicaragüense.

La reflexión de Kovalik está plasmada en su artículo The Return of the Nicaraguan Contras, and the Rise of the Pro-Contra Left, publicado en el sitio web counterpunch.org, el 7 de diciembre de 2018.

Dan Kovalik es un abogado de derechos humanos, derechos laborales y activista por la paz. Ha contribuido con sus artículos para CounterPunch, Huffington Post y TeleSUR. Actualmente es profesor de Derechos Humanos Internacionales en la Facultad de Derecho de la Universidad de Pittsburgh. Kovalik también es autor del libro The Plot to Control the World:  How the US has Spent Billions to Change the Outcome of Elections Around the World.

Retrato e Augusto C. Sandino cubierto de flores, por lo del nuevo discurso de amor, reconciliación, paz, solidaridad del orteguismo en Nicaragua
Imagen cortesía de Jorge Mejía peralta en Flickr.com

Las opiniones expresadas por Kovalik en su artículo son responsabilidad de él y no comprometen a Axel Preuss-Kuhne. La intención de Preuss-Kuhne es compartir una visión de un experto de la realidad nicaragüense y ampliar así la visión del conflicto.

Los Contra rearmados: ¿Qué papel han jugado en el conflicto?

Mientras la prensa convencional cubrió la crisis en Nicaragua el verano pasado con gran atención, y mientras el mismo Tim Rogers publicó una serie de artículos en la prensa general al respecto, no hubo un solo susurro sobre los Contras rearmados, ni hubo cobertura de los asaltos regulares contra los altos rangos y bases sandinistas -ataques que incluían tortura, violación y asesinato-. En vez de eso, la prensa en general habló sólo de manifestantes pacíficos atacados por el gobierno sandinista. Y cuando las personas fueron asesinadas por ataques de francotiradores, se dijo que debían ser las fuerzas de seguridad del gobierno porque la oposición usaba sólo medios pacíficos y, en cualquier caso, no tenía la capacidad para llevar a cabo tales ataques.

Según el análisis de Kovalik,  al igual que el diablo que saca provecho de convencer a todos de que no existe, la mayor hazaña lograda en este caso fue convencer al público de que los Contras no habían existido. Por supuesto, esta no es una tarea difícil dado que la memoria histórica de la mayoría de los estadounidenses es de aproximadamente 24 horas.

Para Kovalik, lo más decepcionante y frustrante, sin embargo, es que la mayoría de la izquierda estadounidense, rápidamente ha saltado para unirse al coro de derecha que pide la eliminación de Ortega y los sandinistas. Esto a pesar del hecho de que, como explicó el periodista Max Blumenthal, hay una clara evidencia de que los propios Estados Unidos han estado detrás del violento impulso para derrocar a Ortega. Como relató Blumenthal, el 1 de mayo de 2018, en una publicación financiada por la National Endowment for Democracy (NED) “afirmo sin rodeos que las organizaciones respaldadas por el NED han pasado años y millones de dólares preparando el terreno para la insurrección” que tuvo lugar durante el verano. Y, la ayuda de los Estados Unidos acaba de anunciar que continuará este trabajo enviando otros 4 millones de dólares para apoyar a los grupos de la sociedad civil de la oposición en Nicaragua.

Además, ya en 2012, el ex oficial de inteligencia de la Armada y analista de la NSA, Wayne Madsen, no sólo estaba escribiendo sobre los Contras rearmados, sino también sobre el apoyo de EE. UU. e Israel. Si bien Madsen a veces puede ser propenso a las teorías de conspiración que no siempre dan resultado, sus afirmaciones en ese momento sobre este tema en particular parecen ser acertadas y, de hecho, bastante acertadas.

Así, en su libro de 2012, The Manufacturing of a President, Madsen afirma, basándose en sus numerosas fuentes de inteligencia, que la CIA y el Mossad han estado financiando a estos Contras rearmados. También afirma que el gobierno hondureño que llegó al poder a través del golpe de estado de 2009, un golpe de estado donde la Administración de Obama ayudó e instigó activamente a destituir a un gobierno de izquierda que, por cierto resultó ser amigable para Ortega, ha sido clave para ayudar a respaldar a los Contras y proporcionar un escenario para las operaciones encubiertas para derribar al gobierno sandinista. En otras palabras, Honduras está desempeñando el mismo papel que desempeñó en la década de 1980, y el golpe respaldado por Estados Unidos en 2009, apenas dos años después de la elección de Ortega, fue crucial para este papel.

¿Intervencionismo humanitario?

Nicaragua
Imagen cortesía de Jorge Mejía peralta en Flickr.com

Según Kovalik, en un nuevo intento de destituir a Ortega, el Senado de los Estados Unidos finalmente aprobó la Ley NICA que eliminará a Nicaragua de toda la financiación internacional, financiación que el gobierno de Ortega ha estado utilizando para combatir efectivamente la pobreza en Nicaragua. La Ley NICA ha estado en proceso durante algún tiempo, y las fuerzas de oposición nicaragüenses, incluido el Movimiento de Renovación Sandinista (MRS), han estado abiertamente presionando para lograrlo. Esto, sin embargo, no ha detenido a la mayoría de la izquierda en los EE. UU., quienes obviamente no se han impresionado con los exitosos programas sociales de Ortega y su verdadero apoyo a los pobres, dice Kovalik.

Kovalik afirma que el resultado de las sanciones de la Ley NICA será un sufrimiento masivo para los pobres de Nicaragua que más apoyan a Ortega. Según Kovalik, en caso de que Ortega sea derrocado como resultado de todo esto, seguramente será la parte violenta y más derechista de la oposición la que tomará el poder, ya que son ellos quienes tienen la determinación y los medios para hacerlo.

Pero guiada por la nueva religión del “intervencionismo humanitario”, Kovalik dice que la izquierda pro imperialista de los Estados Unidos es indiferente a las consecuencias de su apoyo, ya sea explícito o tácito, de la agresión imperial occidental. Al igual que muchos aplaudieron la invasión de la OTAN a Libia, una invasión que inevitablemente dejó a ese país roto y donde los esclavos se venden abiertamente en las calles, ahora aplauden la contrarrevolución que tiene lugar en Nicaragua. Esto demuestra una vez más que la izquierda de los EE. UU. tiene una gran tolerancia al sufrimiento de los pueblos del Tercer Mundo, siempre y cuando sientan que este sufrimiento es soportado por el bien de sus propias nociones abstractas de los derechos humanos.